LA REINA ISABEL II Y SU INFLUENCIA EN EL PROTOCOLO REAL
La reina Isabel II es recordada no solo por su longevidad en el poder, sino también por su papel en un mundo donde predominan los hombres. Desde el comienzo de su reinado, la monarca británica asumió la responsabilidad de ser jefa de Estado con una firmeza que desafió las expectativas de género de su época. Su vida se caracterizó por una estricta adhesión a las normas y protocolos reales, pero en algunas ocasiones, mostró momentos de cercanía que humanizaron su figura ante el público. Un acontecimiento notable de su reinado ocurrió durante una visita de Estado con la ex primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, donde rompió con el protocolo habitual.
UN MOMENTO QUE ROMPIÓ EL PROTOCOLO
Durante la visita de Michelle Obama, la reina decidió omitir la regla de no tocar a otros, lo que resultó en un abrazo inesperado. Este gesto sorprendió a muchos, ya que la reina había sido una fuerte defensora del protocolo durante toda su vida pública. En palabras de Michelle, “tenía todo este protocolo hirviendo en su cabeza, y pensó: ‘No tropieces con las escaleras y no toques a nadie'”. Este tipo de interacción ayudó a humanizar a la reina, haciéndola más accesible para el público.
DESAFIANDO NORMAS CON PEQUEÑOS GESTOS
Isabel II, a pesar de mantener un exterior reservado, también se sintió cómoda desafiando algunas normas no escritas de la realeza. A diferencia de otros miembros de la familia real que siempre se presentan impecables, la reina fue vista retocándose el lápiz labial en varias ocasiones. Este pequeño acto, que puede parecer trivial, es significativo en el mundo de los protocolos reales. En 2014, ella fue vista aplicándose maquillaje durante la ceremonia de apertura de los Juegos de la Commonwealth. En 1985, también se tomó un momento para aplicar un lápiz labial mientras disfrutaba de un espectáculo ecuestre.
LA VERDAD DETRÁS DEL MAQUILLAJE REAL
De acuerdo con Angela Kelly, la costurera personal de la reina, su rutina de maquillaje era mucho más sencilla de lo que muchos imaginaban. La reina se maquillaba generalmente sola, con excepción de su mensaje navideño anual, donde se hacía acompañar por un maquillador. Esto muestra que, aunque ella era la reina, tenía sus propias preferencias y métodos que a veces ignoraban las expectativas de la corte.
LA INFLUENCIA DE ISABEL II EN LAS NUEVAS GENERACIONES
Además de desafiar ciertos protocolos, Isabel II también dejó su legado en la forma en que otros miembros de la familia real, como Kate Middleton, han manejado su papel. Kate ha sido admirada por su habilidad para adaptarse a las normas vigentes, incluso recibiendo orientación de la propia reina sobre cómo actuar en diversas situaciones sociales.
REFLEXIONES FINALES
La vida de Isabel II fue una mezcla de adherencia a las normas y momentos de ternura que rompieron con la frialdad del protocolo. Su reinado muestra que ser una mujer en una posición de poder no significa renunciar a la humanidad o a la cercanía con el pueblo. La reina, a pesar de su papel, fue capaz de conectarse con su ciudadanía, dejando una huella que perdurará en la memoria colectiva.
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